El monoteísmo racional de Jenófanes
- Mario Vega
Para alrededor del 500 a.C., las ideas divinas eran muy diferentes en cada rincón del mundo. En Persia, por ejemplo, existía ya la idea de un Dios supremo del bien junto con un principio del mal. En India, el budismo tomaba partido cuestionando la religión local (védica), quitando poder a las decisiones sacerdotales y cultivando el uso de la razón para superar el sufrimiento humano y alcanzar el nirvana. En China el escéptico Confucio reformaba la moral siendo prudente respecto a los espíritus y dioses, mientras que Laozi hablaba del "Tao" como camino hacia la espiritualidad a través de la conducción recta de la moralidad.
Pero en Grecia, aunque para el año 500 a.C. existía una multiculturalidad (diversa peroo presente) se seguía un sistema politeísta muy fuerte. La religión no era como se interpreta hoy en día; en ese tiempo el concepto de múltiples dioses fue la creencia más común. A diferencia de las características monoteístas actuales (con o sin tinte dogmático), cada dios representaba una fuerza o elemento natural.
El politeísmo griego poseía una ambivalencia, esto quiere decir que sus dioses podían ser "buenos" o "malos" dependiendo de la faceta que mostraran. Vale la pena considerar que el concepto del bien y el mal estaba ya muy marcado en sus conceptos divinos. Todos los dioses eran capaces del bien y del mal dependiendo del aspecto que mostrara su "área de influencia". Por ejemplo, el dios del mar era "bueno" por permitir la navegación y el comercio pero también podría traer tormentas y destrucción. Lo mismo con el fuego, podría representar la luz y el conocimiento pero también el caos. Me parece muy curioso cómo esta ambivalencia moral dependía del carácter y los intereses propios de cada dios y por consecuente, el concepto del bien y el mal estaba marcado de forma divina y jamás de forma humana (la culpa la tiene el Dios, no yo).
Jenófanes (570 a.C. - 475 a.C.), nacido en Colofón (hoy Turquía) es considerado el primer filósofo de la religión. Su etiqueta se debe principalmente a su postura crítica del antropomorfismo expuesto en las obras de Homero y Hesíodo donde proponían el concepto de dioses capaces de hacer el mal sin ninguna consecuencia, capaces de engañar para conseguir lo que quieren y con las características físicas de un humano.
Esta idea antropomorfizada de los dioses sugiere que cada pueblo, cada tribu, cada grupo humano tiene la capacidad de crear conceptos divinos a sus propias características físicas. Por ejemplo, un grupo de pelirrojos creará un concepto de dioses pelirrojos. Por añadidura, Jenófanes creía que si un grupo de caballos tuviera la capacidad cognitiva de crear bajo su propia razón conceptos divinos, muy seguramente sus dioses fueran caballos. Es decir, él concluye que los dioses de las religiones o dogmas locales/populares no son más que proyecciones culturales de los diferentes grupos étnicos.
Para Jenófanes, Dios es uno solo; es ilógico considerar la multiplicidad divina bajo el supuesto en que, si existieran varios dioses, uno tendría que dominar sobre los demás, lo cual deja en evidencia el propio concepto de la multidivinidad. El dios más poderoso es y debe ser al mismo tiempo el único Dios por simple lógica.
Este dios no debe parecerse en nada a los humanos ni a alguna otra criatura en el mundo; de hecho, debe ser radicalmente diferente al ser humano. No puede contener partes agraciadas o no agraciadas, sino que geométricamente debe ser perfecto. No tiene principio ni fin, sino que lo es todo con el todo, ya que el concepto del nacimiento y la muerte son propiedades inherentes del humano.
Vale la pena señalar, sin embargo, que Jenófanes no afirmaba conocer a este Dios con certeza absoluta, lo cual evidencía un cierto temor. Así, en un mundo donde cada cultura moldeaba a sus dioses a su propia imagen, Jenófanes propuso un Dios muy diferente al concepto divino de la época.
Personalmente, encuentro en el razonamiento de Jenófanes la idea de que detrás del orden del universo existe algo mayor, es decir algo que trasciende cualquier cultura o tradición particular. No creo que sea casualidad que este pensamiento haya abonado el terreno filosófico sobre el que más tarde florecieron las grandes tradiciones monoteístas como el cristianismo.
Jenófanes sólo era un hombre que usó únicamente su razón y llegó a una conclusión que millones de personas han sostenido desde entonces por fe y que yo comparto. Que Dios es uno sólo, es perfecto e incomparable.